Bésame tú a mí,
bésame igual
que mi boca te besó.
Dame el frenesí
que mi locura te dio.
¿Quién, si no fui yo,
pudo enseñarte
el camino del amor?
Muerta mi altivez,
cuando mi orgullo rodó
a tus pies.
Quiero que vivas sólo para mí
y que tú vayas por donde yo voy,
para que mi alma sea no más de ti,
bésame con frenesí.
Dame la luz
que tiene tu mirar
y la ansiedad
que entre tus labios vi.
Esa locura de vivir y amar
es más que amor,
frenesí.
Hay en el beso que te di,
alma, piedad, corazón.
Dime que sabes tu sentir
lo mismo que siento yo.
(se repite desde: Quiero que vivas sólo para mí...)